martes, 26 de mayo de 2009

LA BOTICA DE LA ABUELA.....(Y ahora dicen que las drogas están por todas partes)

Estos eran los "remedios" de nuestros Abuelos...

Heroína Bayer :


Un frasco de heroína Bayer. Entre 1890 y 1910 la heroína era divulgada como un substituto no adictivo de la morfina y un remedio contra la tos para niños.

Vino de coca:


El vino de coca Metcalf era uno de la gran cantidad de vinos que contenían coca disponibles en el mercado. Todos afirmaban que tenían efectos medicinales, pero indudablemente eran consumidos por su valor "recreativo" también.

Vino Mariani:


El Vino Mariani (1865) era el principal vino de coca de su tiempo. El Papa León XIII llevaba siempre un frasco de Vino Mariani consigo y premió a su creador, Ángelo Mariani, con una medalla de oro.

Maltine:


Este vino de coca fue fabricado por Maltine Manufacturing Company de Nova York. La dosis indicada decía: "Una copa llena junto con, o inmediatamente después, de las refecciones. Niños en proporción."

Peso de papel:


Un peso de papel promocional de C.F. Boehringer & Soehne (Mannheim, Alemania), "los mayores fabricantes del mundo de
quinina y cocaína".
Este fabricante tenía el orgullo de su posición de líder en el mercado de la cocaína.


Glyco-Heroína:


Propaganda de heroína Martin H. Smith Company, de Nueva York. La heroína era ampliamente usada no solo como analgésico, sino también como remedio contra el asma, tos y neumonía. Mezclar heroína con glicerina (y comúnmente azúcar y saborizantes) volvía al opiáceo amargo más agradable para su ingestión oral.

Opio para el asma:


Este National Vaporizer Vapor-OL estaba indicado "Para el asma y otras afecciones espasmódicas". El líquido volátil era
colocado en una olla y calentado con una lámpara de queroseno.

Tableta de cocaína (1900):

Estas tabletas de cocaína eran "indispensables para los cantantes, maestros y oradores". También calmaban el dolor de
garganta y tenían un efecto "reanimador" para que estos profesionales rindieran el máximo de su performance.

"Drops de Cocaína para Dolor de Dientes – Cura instantánea":


Las gotas de cocaína para el dolor de dientes (1885) eran populares para los niños. No solo acababan con el dolor, sino que también mejoraban el "humor" de los usuarios.

Opio para bebés recién-nacidos:


¿Crees que nuestra vida moderna es confortable? Antiguamente para aquietar bebés recién-nacidos no era necesario un
gran esfuerzo de los padres, pero si, el opio.
Este frasco de paregórico (sedativo) de Stickney and Poor era una mezcla de opio y alcohol que era distribuída del mismo modo que los condimentos por los cuales la empresa era conocida. "Dosis – [Para niños de] cinco días, 3 gotas.
Dos semanas, 8 gotas. Cinco años, 25 gotas. Adultos, una cucharada llena."
El producto era muy potente, y contenía 46% de alcohol.

3 comentarios:

Miss Perseidas en continuo desvarío dijo...

Hala, pues menudo colocón con todo eso...

El otro día leí que Freud curaba su adicción a la morfina con cocaina, claro, entonces no se sabía que enganchaba lo mismo...

Eso es como el agüita del Carmen, que se vendía en botica.
Una vez mi madre en urgencias, recibió una ancianita con un delirium tremens, a lo que su familia indignada contestó que su madre no bebía, lo que no sabían es que el agüita del Carmen tiene muchísima graduación, es alcohol puro y relaja, claro que relaja, tanto que la pobre mujer se había pillado una cogorza de campeonato... tanto que se podría haber muerto.

Mery Jane dijo...

Jajajajajaja, buena anécdota la que cuentas de la ancianita...

En fin, increíble pero cierto.
La verdad es que da la impresión de que a estas cosas les daban un buen uso, que no un abuso.

Mr. X dijo...

Vaya tela... la verdad es que viendo esto, vete tú a saber la de atrocidades que estamos tomando ahora y de las que no tenemos ni la más remota idea... para preocuparse (o colocarse, depende), jejeje.

Ahora en serio, creo que el símil sería la cantidad de productos potencialmente cancerígenos que estamos asimilando día a día... seguro que en el año 2300 alguien enviará un mensaje como este pero hablando de nuestros días. Ley de vida.