martes, 18 de agosto de 2009

SOBRE LA OLA DE CALOR

Este verano parece que nos ataca más el calor y, como es habitual, saltan todas las alertas por las elevadas temperaturas, no sólo por el importante riesgo de incendios asociado, sino por los peligrosos efectos sobre la salud que conlleva; es lo que llamamos "ola de calor":

Hablamos de Ola de calor cuando se da un período prolongado de calor excesivo, a menudo combinado con humedad ambiental alta y que las autoridades sanitarias monitorizan, e informan a través de los medios de comunicación, sobre sus diferentes grados y los dispositivos preparados en cada caso.
Ante una ola de calor, se debe de tener un cuidado muy especial con los lactantes, con las personas mayores de 80 años, y personas mayores o enfermos que vivan solos y con escaso apoyo social y familiar.

¿Qué efectos puede tener el calor excesivo en el organismo humano?
  • El agotamiento por calor se produce por la pérdida de líquidos y sales minerales por el profuso sudor, y si no se corrige, puede evolucionar hacia el golpe de calor. Es especialmente grave en los bebés, ancianos y personas enfermas.
    Se caracteriza por sensación de cansancio, flacidez y desmayo; con dolor de cabeza, nauseas y vómitos, pulso débil y rápido, respiración acelerada y piel fría, pálida y húmeda.
  • Golpe de calor o insolación se produce por una exposición de larga duración al calor, o por realizar ejercicio físico intenso o trabajar en ambiente caluroso y húmedo, de manera que el organismo pierde abundantes líquidos por el sudor. El paciente tiene aumento de la temperatura, hasta 40ºC, piel seca, enrojecida y caliente, con dolor de cabeza, nauseas, somnolencia y sed intensa. Puede llevar a un estado de confusión, convulsiones y pérdida de conciencia.
Requiere tratamiento inmediato ya que puede llevar a la muerte o producir graves secuelas. Debe intentar refrescar el cuerpo mediante toallas o sábanas mojadas y aireándolo.

Recomendaciones para prevenir el agotamiento o el golpe de calor ante una ola de calor:

Algunas son de sentido común, así que no será muy difícil comprenderlas pero es necesario darle más importancia a este tipo de cosas:

1. En la vivienda:
  • Permanezca dentro de la casa el mayor tiempo posible.
  • Si no tiene aire acondicionado, permanezca en los pisos bajos o en las habitaciones más frescas de la vivienda y fuera de la luz del sol.
  • Instale acondicionadores de aire si es posible.
  • El uso de ventiladores puede hacer bajar algo la temperatura.
  • Cubra las ventanas que reciben el sol por la mañana o por la tarde, con cortinas, celosías, toldos o persianas. Los toldos o las persianas exteriores pueden reducir el calor que entra a la casa más de un 80 por ciento.
  • Abra las ventanas durante la noche.
  • Vístase con ropa suelta, ligera (algodón, lino) y cómoda, de colores claros.
  • Refrésquese con una ducha o mojándose con agua fresca en los momentos de más calor.
  • Si su vivienda no tiene aire acondicionado, utilice los edificios públicos, tales como bibliotecas, cines, centros comerciales y otras instalaciones de la comunidad durante la parte más caliente del día.
  • Compruebe que el frigorífico esta en perfecto estado de funcionamiento para asegurarse bebidas frescas y la correcta conservación de los alimentos.
2. En la calle:
  • Vístase con ropa ligera y de colores claros, que refleja el calor y la luz del sol y ayuda a mantener la temperatura del cuerpo.
  • Protéjase con un sombrero de ala ancha y moje ligeramente la cara y la ropa de vez en cuando.
  • Evite los trayectos en coche durante las horas de más sol. No deje a los niños o los animales domésticos solos en vehículos cerrados.
  • Evite tomar demasiado el sol. Las quemaduras del sol disminuyen la capacidad de la piel de mantener la humedad y temperatura.
  • Busque la sombra al andar por la calle, y evite salir a la calle al mediodía.
3. Alimentación:
  • Prepare comidas equilibradas, ligeras y regulares. Evite las comidas calientes, copiosas y de digestión lenta. Aumente el consumo de frutas de verano y verduras (gazpachos ligeros y ensaladas frías) que aportan al organismo líquidos y sales minerales.
  • Beba bastante agua, zumos, o líquidos con sales minerales, regularmente aunque no sienta sed (1 0 2 vasos de líquido cada hora).
  • Si padece alguna enfermedad que le exige dieta con restricción de líquidos (epilepsia, enfermedades cardíacas, renales o del hígado) debe consultar al médico antes de aumentar la ingestión de líquidos.
  • Evite la ingesta de bebidas alcohólicas. Aunque la cerveza y las bebidas alcohólicas parecen calmar la sed, en realidad facilitan la deshidratación. No consuma nada de alcohol, pues altera la capacidad de respuesta al calor y favorece la deshidratación.
  • Evite las bebidas con cafeína (café, té, colas...) porque aumentan la eliminación de líquidos, o muy azucaradas que le producen más sed. Evite beber líquidos excesivamente fríos.
4. Evite el trabajo y la actividad física intensos durante las horas de más calor del día. No trabaje o haga ejercicio sólo, realice descansos frecuentes.

5. Si tiene familiares que viven solos, mantenga contactos frecuentes para asegurarse que están bien.

6. Las personas mayores o enfermas que vivan solas deben estar acompañadas y recibir ayuda diariamente de la familia y vecinos o, en su defecto, solicitar ayuda a los Servicios Sociales de su Ayuntamiento.

1 comentario:

Mr. X dijo...

No es que en Asturias esté haciendo mal verano (para lo que suele ser es hasta bueno), pero en ocasiones, y por muy mal que se pase, también agradeceríamos pelín más de calor (o bueno, no calor, sino sol).

Sea como sea, es cierto que cada año tenemos en la televisión y demás medios de comunicación, la que parece misma canción con el cómo acometer el calor excesivo... pero no es una canción ni un cuento, si no lo tenemos en cuenta puede ser fatal. Aunque parezca un tostón a simple vista, el post de Mery de esta vez es, una vez más, útil como pocos. No viene mal tener claros estos puntos y ponerlos en práctica. Al fin y al cabo, no es más que nuestra salud.. ni más, ni menos.